La primitiva puerta del Alcázar (s.XI) daba acceso a un paisaje palatino que empezaba a organizarse mediante sofisticados jardines.
Acompañándola, un zócalo de sillas evoca la compleja concepción andalusí de la naturaleza a través fragmentos de su poesía y tratadística. Un archivo operativo que nos invita a repensar nuestra relación con lo viviente.
Las especies aquí recogidas llevan siglos acompañándonos; muchas son autóctonas, o su llegada se pierde ya en el tiempo. Baste como prueba que ya en los siglos X–XII hayamos encontrado referencias a su presencia, o si acaso su llegada a estas tierras por esas fechas.
Del viaje de esas especies —en su mayoría interesado, por sus utilidades u otros beneficios— hoy nos encontramos con un legado que, en algunos casos, ha pasado a ser pernicioso para nuestro medioambiente. Tal es el caso del ricino (Ricinus communis), una especie africana que llegó aquí como planta medicinal y oleaginosa introducida por vías comerciales mediterráneas, y que hoy se dispersa sin control por muchos ecosistemas. Por eso mismo, aparece recogida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras. No es el caso de las otras especies recogidas por este proyecto, aunque sí nos gustaría señalar algunas particularidades.
Además del citado ricino, hay dos especies presentes hoy en Sevilla que no entran en esta categoría de exóticas invasoras, pero sí lo son en las Islas Canarias. Se trata del madroño (Arbutus unedo), autóctono aquí, pero invasor en el archipiélago. La otra es la palmera datilera (Phoenix dactylifera), que en la Península ha llegado a conformar paisajes culturales de gran valor (por ejemplo, el palmeral de Elche), pero que en Canarias supone un problema por su hibridación con la palmera canaria (Phoenix canariensis).
En otros casos hemos recogido especies de géneros como el de las acacias (Acacia spp.). En el CEEEI se recogen cuatro especies (A. dealbata, A. farnesiana, A. melanoxylon y A. salicina), todas ellas de origen americano o australiano, y que por tanto no estaban aquí cuando la puerta fue construida, a diferencia de algunas especies africanas (A. karroo), que son a las que las citas hacen mención.
Similar es el caso de algunos nenúfares (Nymphaea spp.), y en concreto de la americana N. mexicana, que no sería en ningún caso la que aquí se recoge (N. alba), que es una especie europea.
En todo caso, quede aquí constancia de que la biodiversidad de esta sala se atesora no solo en las citas y en la historia, sino también en la salvaguarda de nuestros ecosistemas.
Estas son las especies botánicas que conforman la selección:
Cedrus spp. - Cedro (2) (3)
Cercis siliquastrum - Árbol del amor
Cinnamomum camphora - Alcanforero
Citrus aurantium - Naranjo amargo
Cupressus sempervirens - Ciprés
Elaeagnus angustifolia - Árbol del paraíso
Fraxinus spp. - Fresno (2) (3)
Jasminum fruticans - jazmín amarillo (J. mesnyi)
Phoenix dactylifera - Palmera datilera
Phragmites australis - Carrizo
Pinus halepensis - Pino carrasco
Pinus pinaster - Pino marítimo
Pistacia terebinthus - Cornicabra
Platanus orientalis - Plátano de sombra
Tetraclinis articulata - Araar
Ulmus spp. - Olmo (2) (3)
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